La conversación incómoda que ninguna emprendedora quiere tener pero que todas necesitan escuchar El día que mi esposo vio mi cuenta bancaria, lloró. No de alegría. No de orgullo. Lloró porque durante 14 meses, yo había estado ocultándole cuánto ganaba realmente. Y no porque fuera poco. Sino porque era $2,000 USD más que él. Déjame contarte la historia completa, porque si tú también estás ganando más que tu pareja y sientes esa culpa aplastante en el pecho cada vez que recibes un pago... necesitas saber que no estás sola. Y que sí hay una salida.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones